Figura t�pica de la contradictoria y a la vez espl�ndida Italia del Renacimiento, Baldassare Castiglione (1478-1529) emprendi� la redacci�n de El cortesano, libro imprescindible para comprender los ideales renacentistas, en 1508, en la brillante corte ducal de Urbino reunida en torno a Guidobaldo de Montefeltro e Isabel Gonzaga, si bien lo concluy� ya fuera de ella, diez a�os despu�s. La obra, que no vio la luz en forma impresa hasta 1528, un a�o antes de la muerte de su autor, acaecida en Toledo siendo ya s�bdito del emperador Carlos V, est� dividida en cuatro libros o di�logos que tratan distintas cuestiones bien sintetizadas por �ngel Crespo en su magn�fica introducci�n. Su lectura, que se ofrece en este volumen en la admirable traducci�n de Juan Bosc�n, mantiene hoy en d�a, como poco, un doble valor: por un lado, ofrece un retrato inigualable de un ambiente, de un pensamiento, fundamentales para la civilizaci�n europea, pero adem�s brinda de forma constante a lo largo de sus p�ginas ejemplo de tolerancia ?los personajes que en �l intervienen no tratan nunca de imponer una soluci�n o un criterio ni de erigirse en maestros?, virtud que cinco siglos despu�s de su redacci�n parece continuar fi gurando entre las asignaturas pendientes de la sociedad moderna.